Reducción de peso del forjado, con el consiguiente
ahorro en las secciones de hormigón y acero.
Aumento de los rendimientos de la mano de obra (rapidez
y facilidad de montaje)
Mayor seguridad de los trabajadores durante el montaje.
Carencia de roturas y pérdidas de material.
Adaptable a cualquier forma del forjado (facilidad de corte).
Mejora el fraguado del hormigón (El EPS no absorbe
agua, por lo que no es necesario el riego previo al hormigonado).
Facilidad de enyesado (en su parte inferior incorpora una
ranuras en cola de milano para facilitar el agarre del yeso).
Gran poder aislante, tanto térmico como acústico,
proporcionando un mayor confort y un gran ahorro en los
sistemas de climatización.
Material autoextinguible (Clasificación M1).